viernes, 25 de noviembre de 2011

(L)

 -¿Qué te pasa?
+ No sé como decírtelo…
-Intenta explicármelo
+Es difícil, pero a ver… Siéntate en ese columpio, hazme caso, sólo así lo entenderás…
-Ya estoy en el columpio. Ahora qué?
+Comienza a columpiarte, una vez que agarres impulso, cierra los ojos. ¿Notas esas cosquillitas en el estómago?... A mi no me hace falta columpiarme para sentirlas, las tengo cada vez que te veo , cada vez que me hablas, cada vez que me besas, cada vez que escucho tu nombre…
-¿De verdad? Y si te digo que…
+ No importa, todavía no he terminado…¡No abras los ojos, sigue tomando impulso! Ahora suelta una mano…
-¿Qué? ¿Quieres que me mate?
+Hazme caso confía en mi, suelta una mano… ¿Has visto que sensación? Parece que te vas a caer, se te corta el aire y se acelera tu corazón. Para sentir eso tampoco hace falta que me columpie, eso me pasa cada vez que te separas de mi, cada vez que te siento distante
-Pero déjame decirte que…
+No digas nada, no abras los ojos, déjame impulsarte, y solo abre los ojos cada vez que estés arriba y mira al cielo ¿vale?
-¿ Y esto? ¿Cual es esta sensación?
+Solo contigo siento que toco el cielo, siento que vuelo, me siento a dieciséis metros sobre el cielo
-¿Tanto me quieres?
+Tanto, tanto, tanto que nunca querría olvidar el número de metros…
-Mira... ¿me dejas hablarte a mi ahora?
+Vale…
-Te amo

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